Ortega Mandolina Bluegrass: probamos este instrumentazo

Siempre me ha gustado el sonido de la mandolina. Ese tono brillante y alegre que aparece en canciones de bluegrass, folk y hasta en rock. Así que un día dije: "ya va siendo hora". Y me compré esta Ortega Bluegrass RMAE30-WB.
Para ser una mandolina electroacústica de gama de entrada, la calidad es sorprendente. Tapa de abeto, aro y fondo de arce, con un acabado satinado Whiskey Burst que es una auténtica preciosidad. Suena muy equilibrada, con buena proyección en las cuerdas al aire y un mástil cómodo para principiantes.
La parte electroacústica lleva un pastilla piezo que suena decente cuando la conectas a un ampli. No es el sonido de una Gibson Mastertron, claro, pero por el precio que tiene, cumple de sobra. Viene bien ajustada de fábrica, aunque siempre recomiendo llevarla a un luthier para un ajuste fino.
Si siempre has querido aprender mandolina o simplemente quieres añadir un instrumento con personalidad a tu colección, esta Ortega es un gran punto de partida.
Si quieres leer el análisis completo con todos los detalles, pros y contras, te dejo el enlace al artículo de Paqueting. Merece la pena echarle un vistazo antes de decidirte.